Agustín Rodríguez, la víctima 259 del fútbol argentino

El lugar donde mataron a Agustín Rodríguez

Es Agustín Rodríguez, de 27 años, el número 259 de la lista. De la trágica lista de muertos con que carga el fútbol argentino a lo largo de su historia. Agustín formaba parte del "Los Perales", uno de los grupos que se disputaba el poder y el dinero de la barra brava del Nueva Chicago. El intento presidencial por acordar con los violentos terminó en tragedia.

El pacto

Antonio Fusca alcanzó a la presidencia de Nuevo Chicago hace poco más de un mes. El grupo “Las Antenas” lo habría apoyado para llegar allí y se esperaba que tome el control de la hinchada, pero una vez en el poder, Fusca intentó juntar a las tres facciones que ocupaban las tribunas. "Los Perales", grupo que ocupaba el centro de la tribuna en los últimos años, en franco acuerdo con la dirigencia anterior, no participó del encuentro. Allí se habría sellado el pacto que daría el poder a “Las Antenas” y al grupo del barrio Ciudad Oculta para tomar el control en el estadio.

“Los Perales”, lejos de darse por vencidos, organizaron un encuentro para ayer a la tarde con el presidente. Enterados, sus rivales de “Las Antenas” juntaron a su gente y atacaron. La gresca empezó dentro del club, destrozado en buena parte, donde cientos de chicos participaban de la colonia de verano. Entonces un hombre sacó un arma blanca y agredió a Aldo Barranza, líder de "Las Antenas", en el abdomen.

El hecho debería ser vengado. A tres cuadres del club, los barras alcanzaron a Agustín. Le pegaron con palos entre tres y otro le dio con un fierro en la cabeza. Le causó la muerte. La historia siguió en el Hospital Santojanni. Hasta allí fueron los compañeros de la víctima a buscar al asesino. Al no encontrarlo, empezaron los destrozos de vidrios y la agresión a pacientes y médicos, hasta que la policía los dispersó.

El club peronista

Nueva Chicago, club ubicado en el barrio porteño de Mataderos, está históricamente ligado los lugares de cría de ganado y a los frigoríficos de la zona. Barrio de clases populares, es una institución atravesada por el Partido Justicialista, al que adhirieron en el pasado muchos de los trabajadores de la zona, que además concurrían al estadio a alentar al equipo.

En 1959, vecinos y trabajadores resistieron la privatización del Frigorífico Lisandro de la Torre, en aquel tiempo el más grande de América Latina, y fueron reprimidos duramente por la policía. En 1981 más de 50 personas fueron detenidas por cantar la marcha peronista durante un partido entre Chicago y Defensores de Belgrano.

Como en todos los clubes argentinos, la pasión de los hinchas fue adquiriendo otros caracteres. Es a partir de 1955, con la instalación del modelo de fútbol espectáculo en la Argentina, cuando los dirigentes comienzan a vincularse comercialmente con los grupos de hinchas. La necesidad de ganar los partidos hacía necesario el apoyo desde las tribunas, especialmente en los encuentros de visitante, de clima hostil, donde los cantos de los hinchas podrían ayudar a la victoria. Es allí cuando surgen las entradas de favor y los micros gratis.

Impunidades

En 2007, Marcelo Cejas, hincha de Tigre, murió en las inmediaciones del estadio de Chicago tras recibir una piedra en la cabeza. “Los Perales” fueron protagonistas de los incidentes. Aquella vez, las ambulancias no podían ingresar para atender a los heridos a raíz de la violencia. En el Hospital Santojanni, los hinchas heridos se seguían peleando. Miembros del mismo grupo irrumpieron en 2010 en la presentación del libro “Indek, historia íntima de una estafa”, del periodista Gustavo Noriega, con gritos y empujones, mientras volaban sillas.

En 2009, el entonces presidente Gustavo Lacanna, acusó ante la justicia a su predecesor, Antonio Filomeno, por administración fraudulenta, en una causa donde constaba que el club financiaba a la barra brava con 10.000 pesos por mes, que salían de vales supuestamente destinados al fútbol amateur.

Agustín Alejo Rodríguez era cocinero, hijo de un mecánico con  taller en la zona. Vivía a dos cuadras del club, en los monoblocks del barrio Barrio Manuel Dorrego, construido en 1947 bajo la presidencia de Juan Domingo Perón. A ese barrio se lo conoce como “Los Perales”. Agustín ya no estará más allí. Ni en el barrio, ni en la hinchada.

Aquí las agresiones en el Hospital Santojani:




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